Preguntas Frecuentes

El diccionario general contiene todas las variables de información recopiladas por el OMC, con el fin de que la ciudadanía conozca el trabajo desarrollado. Sin embargo, la ley de Habeas Data de protección de datos personales nos impide explícitamente individualizar a las víctimas para no afectar su derecho a la intimidad y a la protección. Por ello, se creó una segunda versión, el diccionario público, en el cual sólo aparecen las variables que hacen parte de la información publicada en este micrositio.

Los casos se refieren a las circunstancias de modo, tiempo y lugar en que ocurrieron los eventos, mientras que el término víctimas se refiere al perfil de las personas que fueron afectadas directamente. Las dos bases se pueden vincular usando la variable ID de caso que aparece en la primera columna de las dos bases de datos.

Los datos se irán actualizando el primer día de cada mes. Es decir, en el mes que se haga la consulta estará mostrando la información con fecha de corte del mes inmediatamente anterior.

Cuando ocurre más de un hecho de violencia en el mismo momento y lugar y estos son causados por los mismos actores armados, el caso se registra como un macro caso y se pueden identificar cuáles pertenecen al mismo hecho ya que ambos se relacionan con un código de caso relacionado, el cual se puede encontrar en la segunda columna en todas las bases de datos.

Para el OMC la diferencia entre asesinato selectivo y masacre es el número de víctimas fatales en iguales circunstancias de modo, tiempo y lugar, en hechos perpetrados por los actores del conflicto armado o con su participación. El asesinato selectivo es el homicidio intencional de tres o menos personas en estado de indefensión, mientras que las masacres se entienden como homicidios intencionales de cuatro o más personas en estado de indefensión, y que se distinguen por la exposición pública de la violencia y la relación asimétrica entre el actor armado y la población civil, sin interacción entre actores armados.

La diferencia radica en que desconocido implica que no se tiene ninguna información o indicio del presunto responsable, pero la víctima tiene un perfil de vulnerabilidad y por eso se incluye en las bases de datos. Grupo armado no identificado corresponde a aquellos casos en los que el relato indica que el victimario fue un grupo armado, pero no está definido cuál, o nos da un indicio de que fue un grupo armado, por ejemplo: que portaba uniforme, que portaba armas largas o que era un número plural de individuos los que perpetraron el hecho. Grupo armado no dirimido se refiere a cuando dos o más fuentes se contradicen en cuanto al presunto responsable y ninguna de ellas es una fuente preferente (sentencia judicial o sanción disciplinaria, confesión del perpetrador o testimonio de la víctima).

Esto ocurre porque se tienden a confundir los ataques a poblados con ataques a una instalación de la policía en un casco urbano. Es decir, no todos los ataques a instalaciones de la policía se consideran ataques a poblados (estos ataques se catalogan como una acción bélica). Los ataques a poblados se refieren a incursiones por parte de un grupo armado, que implican la ocupación transitoria de un territorio y una acción militar continuada dirigida hacia el arrasamiento de un objetivo militar dentro de un casco urbano o centro poblado, con afectaciones a la población civil. Por otro lado, el atentado terrorista no es cualquier ataque con explosivos, los atentados terroristas se definen como los ataques con explosivos en zonas densamente pobladas, que producen gran afectación a personas o a bienes civiles.

En la base de Reclutamiento y Utilización de Niños, Niñas y Adolescentes las víctimas, al ser menores de edad se clasifican como civiles. Sin embargo, en algunos casos, se ha logrado identificar que algunas de estas personas menores de 18 años han sido reclutadas de un grupo armado hacia otro, en estos casos se registran como combatientes. (Por ejemplo, una persona fue reclutada por la guerrilla a los 12 años y a los 16 desertó de la guerrilla y se la llevaron los paramilitares).

La diferencia entre ataques a poblados y atentados terroristas es que en la primera categoría hay una ocupación transitoria por parte del actor armado que ejecuta la acción, la misma que está dirigida a un objetivo militar, afectando indiscriminadamente a la población civil. Por su parte, los atentados terroristas se caracterizan por ser ataques perpetrados con artefactos explosivos en zonas densamente pobladas, en las que no hace presencia el actor armado responsable; estas pueden tener como fin afectar un objetivo militar o un objetivo civil. 

Los grupos posdesmovilización son todos los grupos disidentes, rearmados o emergentes que surgieron de estructuras paramilitares luego de la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) entre 2003 y 2006. Bandolerismo (“Los Bandoleros”) se refiere específicamente a los grupos remanentes de la violencia bipartidista entre 1958 y 1964 que se opusieron al Frente Nacional y que como grupos armados organizados desencadenaron un proceso de violencia que duró cerca de seis años en el país. La categoría “Otro ¿cuál?” hace referencia a grupos armados que no se encuentren catalogados en el OMC, pero que el relato brinda información relevante para su inclusión. Un ejemplo de este caso son los milicianos, que el relato no nos menciona a qué guerrilla pertenecían.

Cuando un secuestrado muere en cautiverio o un desaparecido aparece muerto se registran en las bases de secuestro y desaparición forzada respectivamente. Adicional a esto, se registra la información sobre el estado de la persona en la variable situación actual de la víctima. Estas no se registran en las bases de asesinatos selectivos o masacres porque en estos casos el homicidio es una consecuencia de la desaparición o del secuestro y no se quiere invisibilizar estos casos. 

En la variable “situación actual de la víctima” la categoría desconocida significa que la fuente de la cual se recopiló la información no aporta cuál fue el desenlace del secuestro, por lo cual es probable que la persona haya sido liberada, desaparecida o muerta en cautiverio y no se cuente con la información del desenlace. Es importante aclarar que en el marco del proceso de depuración y actualización de las bases de datos del OMC uno de los   objetivos es el esclarecimiento de la situación actual de las personas que han sido secuestradas. 

Cuando se documentan los eventos de violencia se hace una presunción de responsabilidad del perpetrador. Es decir, el OMC se acoge al relato de la fuente documentada y le atribuye la responsabilidad al grupo que menciona sin que este relato tenga un carácter vinculante con procesos judiciales. Sin embargo, algunos de los registros (una pequeña porción del total) tienen como soporte una sentencia judicial, la cual indica que un grupo ha sido sentenciado o imputado por la responsabilidad del hecho.

El CNMH y el OMC publican las cifras del conflicto mediante la elaboración de bases de datos, tableros de visualización, infografías, entre otros medios. Para ello, se realiza un procesamiento de la información conociendo las peculiaridades de las bases. Sin embargo, en el momento en que terceros abordan el procesamiento de las bases de datos pueden  cometer errores por una mala interpretación de la información de los cuales el OMC no se hace responsable.  

Los datos del OMC están construidos a partir de categorías de esclarecimiento histórico que le permite clasificar la información de acuerdo a relatos obtenidos en fuentes secundarias con el fin de comprender lo acontecido en el marco del conflicto armado bajo una mirada integradora de las diferentes fuentes de información que contribuya al reconocimiento de la pluralidad de las memorias de las víctimas y sus afectaciones. Es por ello, que el OMC sólo documenta víctimas que sufrieron de manera directa los hechos violentos, que comprende un universo superior a las 417 mil víctimas. Los datos de la UARIV cumplen un mandato de reparación y atención integral a las víctimas directas o indirectas del conflicto armado que se recopilan a partir de las declaraciones realizadas por los afectados, siendo las víctimas de desplazamiento las que conforman la mayoría del universo de las víctimas documentadas en su registro. Es por ello, que las cifras de la UARIV superan los 9 millones de víctimas.