Gracias a la variedad de plantas y el profundo conocimiento desarrollado en torno a estas y su uso para la medicina tradicional se tratan mordeduras de serpientes, el mal de ojo y así como un gran número de diferentes dolencias. Para la partería, las plantas como la hoja de papayo, altamisa, manzanilla, poleo, galve, nacedera, entre otras permiten tratar todo el proceso de dar a luz y brindarle curación a la nueva mamá. El uso de estas plantas con la combinación de un profundo conocimiento ayuda a tratar estas y otras situaciones comunes en la comunidad.

 

Para las fiestas patronales del último sábado, se tiene a las deidades naturales conocidas como manacillos, estos son personificados por los mismos individuos de la comunidad con la diferencia de ir enmascarados con trajes de madera o plástico, hechas con las cáscaras de plátano y de copal. En una mano estos personajes llevan el bastón de vaca con el cual amenazan y castigan a la gente y con la otra mano, llevan un joyel de madera para apoyarse.

Junto al río se establecen cabañas abiertas de madera donde los Yurumangueños se sientan a conversar las actividades cotidianas, temas familiares, políticos entre otros. Se establece como una herramienta de construcción de tejido social donde se materializan las juntazas con el fin de reírse principalmente como elemento de resistencia, estos encuentros suelen estar acompañados de la típica bebida conocida como viche.