TÉCNICO SUBJEFE (Rva)
EDWIN HUMBERTOSUÁREZ CORRALES
Fuerza Aérea Colombiana
TÉCNICO SUBJEFE (Rva)
EDWIN HUMBERTOSUÁREZ CORRALES
Fuerza Aérea Colombiana
Construcción de un sueño
Edwin Humberto Suárez Corrales junto a su hermana el día de la primera comunión. Fotografía: Edwin Suárez Corrales, 1986.
Edwin nació el 19 de marzo de 1977 en Bogotá. Es el segundo hijo de tres hermanos que nacieron en la familia conformada por un técnico de Avianca y su esposa ama de casa. Vivieron en la localidad de Fontibón aledaña al aeropuerto, donde el plan de muchas familias como la suya era ir a ver los aviones despegar y aterrizar desde un mirador.
Se describe así mismo como un niño disciplinado y juicioso que sacaba buenas notas en el colegio. Tenía muchos amigos de infancia, con los cuales aún mantiene contacto en la actualidad. Estudió en un colegio distrital con especialidad en bellas artes donde apreciaba el tiempo que podía dedicar a pintar.
Aunque tenía talento, no se dedicó a ello porque pensaba que era difícil vivir de esa profesión en un país como el nuestro, donde no había suficiente apoyo y oportunidades para las artes.
Desde pequeño, Edwin disfrutaba de ver, por televisión, sin falta, los desfiles del 20 de Julio por la carrera Séptima de Bogotá y se subía a la terraza de su casa para ver la revista aérea. También le llamaba la atención ver al esposo de su tía, un sargento del Ejército Nacional, cuando brillaba con un paño los botones e insignias del uniforme con mucha dedicación, al punto de llegar a ser algo ritual.
Edwin Humberto Suárez Corrales el día de su grado de bachiller en el colegio. Fotografía: Edwin Humberto Suárez Corrales, 1994.
Al finalizar el bachillerato, conoció a un técnico jefe que lo motivó a ingresar a la Escuela Militar. Quería explorar cómo era, pero, si no le gustaba, al menos ya cumplía con el requisito del servicio militar obligatorio. Se presentó al sorteo y le correspondió prestar su servicio como auxiliar de policía. Sin embargo, como su intención era ser militar y vivir la experiencia de estar lejos de casa, aprender sobre el uso y manejo de las armas, se dio a la tarea de realizar muchas cosas para cambiar esa asignación hasta conseguirlo. Con el apoyo de sus padres, en el año de 1995, ingresó a la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea CT. Andrés María Díaz, ubicada en Madrid, Cundinamarca.
Edwin Humberto Suárez Corrales en la ceremonia militar de entrega de armas en la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea “CT. Andrés María Díaz Díaz”, ubicada en Madrid, Cundinamarca Fotografía: Edwin Suárez Corrales, 1995.
Edwin Humberto Suárez Corrales.
Edwin obtuvo el grado de suboficial de la Fuerza Aérea Colombiana en julio de 1997 y fue trasladado al Comando Aéreo de Combate N.° 5 (CACOM-5) de Rionegro, Antioquia, y ascendió hasta el grado de técnico subjefe.
No puedo morirme así
El oriente antioqueño era una región que tuvo fuerte presencia guerrillera desde los años 80. En esta región surgió el Frente Carlos Alirio Buitrago del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los Frentes 9 y 47 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP). Estos grupos tuvieron amplia injerencia sobre todas las cabeceras urbanas y áreas rurales. Con frecuencia, instalaban retenes ilegales en la autopista Medellín-Bogotá, a finales de los años 90, y destruían la infraestructura eléctrica, afectando la conducción de energía desde el embalse de Guatapé hacia el resto del país.
En el municipio de Granada, las guerrillas de las FARC-EP y el ELN realizaban extorsiones, secuestros, instalaban minas antipersonal, cometían homicidios, reclutaban menores de edad, generaban el desplazamiento forzado, entre otros. En diciembre del año 2000, ambas guerrillas adelantaron un feroz ataque terrorista contra la estación de Policía y la población del casco urbano1, provocando la muerte de 16 uniformados y cinco civiles, así como la destrucción de gran parte del pueblo y el desplazamiento de miles de personas2.
Uno de los epicentros de la operación de las guerrillas era el corregimiento de Santa Ana, ubicado a casi dos horas del casco urbano de Granada. Esta área servía de retaguardia guerrillera, puesto que ejercían un control de sus vías de acceso y sus corredores en el cañón del río Verde. Allí se concentraban hombres y armas, se mantenía en cautiverio a las personas secuestradas y se planificaban las acciones que se ejecutaban en la región3.
Edwin Humberto Suárez Corrales y sus padres en la ceremonia de ascenso al grado de Técnico Cuarto. Fotografía: Edwin Humberto Suárez Corrales, 1997.
Desde el primero de enero del año 2003, el Estado decide lanzar una operación de gran envergadura para recuperar el control territorial de todo el oriente antioqueño y desarticular los frentes guerrilleros del ELN y las Farc que allí delinquían. Esta ofensiva militar tuvo uno de sus más duros enfrentamientos en cercanías al corregimiento Santa Ana, en el departamento de Antioquia. En el desarrollo de intensos combates, varios guerrilleros fueron neutralizados, por lo que solicitaron apoyo aéreo para realizar la evacuación de los cuerpos.
Helicóptero Black Hawk UH-60 destruido en tierra. Fotografía: Edwin Humberto Suárez Corrales, 2000.
Regresaron poco después a otro punto e intentaron aproximar a unas coordenadas. Les advirtieron que debían protegerse de francotiradores apostados en una vivienda aledaña. Edwin narra cómo vivió el momento en que una carga explosiva instalada bajo tierra por guerrilleros de las FARC-EP impactó el helicóptero en el que se movilizaban:
Aquel día Edwin realizaba las labores programadas que consistían en transportar a un ministro del Gobierno a la represa de Guatapé. Parecía un día tranquilo, a pesar de que escuchaban constantemente que el oriente antioqueño estaba en una difícil situación de orden público. Regresando a la base aérea recibieron la orden de preparar el helicóptero para un operativo de rescate de los cuerpos. Edwin retiró las sillas y preparó los equipos necesarios. Cuatro tripulantes partieron a bordo del Black Hawk matrícula FAC-4135 hacia las coordenadas indicadas.
Efectivamente, el ambiente era tenso. Hicieron una primera aproximación, pero fueron atacados. Cancelaron el aterrizaje y mientras recibían nuevas instrucciones para realizar un vuelo de reconocimiento sobre la autopista Medellín-Bogotá, ya que se tenía información de que se estaban presentando retenes ilegales por parte de la guerrillera.
Edwin Humberto Suárez Corrales posa al pie de un helicóptero Black Hawk UH-60. Fotografía: Edwin Humberto Suárez Corrales, 2000.
(Edwin Suárez Corrales, comunicación personal, 22 de julio de 2020).
Helicóptero Black Hawk UH-60 destruido por la activación de campo minado por parte de las Farc. Fotografía: Edwin Humberto Suárez Corrales, 2000.
- ElTiempo.com, (2000), “Carro bomba en Granada”, disponible en https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1303923, recuperado el 17 de diciembre de 2020.
- Ver el documental “Granada, relato de un perdón” (2020), disponible en https://www.utadeo.edu.co/es/articulo/crossmedialab/277626/granada-relato-de-un-perdon.
- CNMH (2016) Granada: memorias de guerra, resistencia y reconstrucción, CNMH, Bogotá.
- ElTiempo.com, (2003, 16 de enero), “Helicóptero en campo minado”, disponible en https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-974328, recuperado el 30 de abril de 2020.
Una nueva realidad
Edwin fue atendido de urgencias en el Hospital General de Medellín donde le realizaron una cirugía reconstructiva de tobillo que había quedado seriamente afectado. Tuvo una recuperación física prolongada durante cerca de seis meses y le dictaminaron incapacidad para realizar actividades de esfuerzo con su pierna derecha.
Debido a la limitación física fue removido de las labores de vuelo y reasignado a un área administrativa. No pudo volver a disfrutar de la pasión de volar y admirar los paisajes maravillosos de su país.
La ira que sintió al momento de la explosión pensando que iba a morir se le quedó impregnada en su personalidad. De repente se ponía irritable y malgeniado, todo le molestaba y se introducía en largos periodos de silencio. En las noches aún le cuesta conciliar el sueño, tiene pesadillas y padece de insomnio. Cuando va por la calle siente que en cualquier momento le van a disparar, ya que recrea la sensación que tuvo en el atentado mientras se encontraba abatido en el suelo esperando recibir un disparo por parte de los guerrilleros.
Edwin Humberto Suárez Corrales en el monumento a Ícaro en el Comando Aéreo de Mantenimiento “MY. Justino Mariño Cuesto”, ubicado en Madrid, Cundinamarca, el día de su retiro. Fotografía: Edwin Suárez Corrales, 2017.
Edwin Humberto Suárez Corrales disfrutando de un momento especial con su hijo Damián. Fotografía: Edwin Humberto Suárez Corrales, 2014.
Todo esto le causó problemas de comunicación familiar. Los conflictos con su esposa afloraron y para ella se volvió difícil sobrellevarlo. Esto conllevó a que tomaran la decisión de separarse, lo que le produjo una fuerte depresión, pues esta decisión significó distanciarse de su hijo.
Días antes del percance del atentado, Edwin había sido testigo de la difícil situación vivida en la base aérea por el fallecimiento de un piloto en un accidente aéreo. Se llevaron a cabo homenajes póstumos que fueron emotivos para Edwin.
Todas estas vivencias no dejaron de producir en Edwin cierta incertidumbre que debió conciliar con la entrega y el apego a su institución. Luego de trabajar durante varios años, en 2017 tomó la decisión de pedir la asignación de retiro, con el propósito de iniciar nuevos proyectos de vida.
Pintar para mantener el equilibrio
Mientras se encontraba en su prolongada recuperación, Edwin tomó un libro de arte que apareció, sin saberlo, en su habitación sobre el pintor Salvador Dalí. En sus páginas descubrió una obra que le gustaba: Galatea de las Esferas, una pintura del año de 1952 en la que Dalí elaboró un retrato de su esposa. Como una forma de pasar el tiempo, se dedicó a dibujarlo en una hoja como un ejercicio de distracción.
Edwin Humberto Suárez Corrales exhibiendo su cuadro de pintura en técnica de acrílico bautizada: Equilibrio. Fotografía: Edwin Humberto Suárez Corrales, 2020.
El resultado fue muy satisfactorio, no solo por la calidad, sino porque volvió a conectarlo con sus cualidades artísticas. Al reintegrarse a su trabajo, Edwin siguió practicando el dibujo y la pintura en sus ratos libres y, luego de su retiro, con mayor intensidad. Durante los momentos más difíciles de su vida, pintar ha sido una manera de aclarar las ideas y expresar sus sentimientos. Muestra de ello es que, mientras pasaba por una situación emocional difícil, plasmó en un cuadro expresiones de su experiencia de vida, al que llamó Equilibrio.
Al respecto, como una descripción conceptual de su obra, Edwin describe lo siguiente:
El dibujo de Edwin Humberto Suárez Corrales de una copia de La Galatea de las esferas de Salvador Dalí. Fotografía: Edwin Humberto Suárez Corrales, 2020.
Edwin Humberto Suárez Corrales preparándose para iniciar las labores de pintura. Fotografía: Edwin Humberto Suárez Corrales, 2020.
Así como con el arte, Edwin aprecia la conservación de la memoria de todas las víctimas del conflicto armado. Celebra que, en el sitio de Granada, Antioquia, donde ocurrió ese hecho desequilibrante para su vida, existan iniciativas como El Bosque de la Reconciliación, un lugar de memoria que, desde el año 2017, la comunidad residente construyó para recordar a las víctimas, generar reflexión y proteger el entorno natural. Le gustaría que su historia aquí contada también contribuya a reconciliar la sociedad sanar las heridas que causó el conflicto armado.
En la actualidad Edwin reconstruye su proyecto de vida como miembro de la reserva activa de las Fuerzas Militares. Rehace su vida sentimental al lado de su pareja, con quien proyecta nuevos retos y sueños para su vida. A pesar de que le habían recomendado no hacer actividades físicas de esfuerzo, él no quiere verse reducido a quedarse en casa y disfruta como nadie montar bicicleta con un grupo de amigos.
Para Edwin esta ha sido una práctica personal surgida por gusto y pasión. Acondicionó una parte de su apartamento como taller de pintura. Cada que puede, toma en sus manos el pincel y la brocha para representar aquello que siente. Le gusta explorar con los materiales y hacer piezas llamativas que sean vistosas en formas y colores. Algunos de los cuadros los ha concebido como elemento decorativo que adornan las paredes de su hogar y otros los ha regalado a familiares y personas cercanas.
En el desarrollo de esta iniciativa de memoria histórica impulsada por la Fuerza Aérea Colombiana y con el acompañamiento del CNMH se quiso promover su talento y posibilitar que Edwin expresara mediante una pintura de su autoría lo que para él es el proceso que afronta una víctima del conflicto armado. Esta es su obra:
Pintura en acrílico elaborada por Edwin Humberto Suárez Corrales, como aporte a la Iniciativa de Memoria Histórica. Fotografía: Edwin Humberto Suárez Corrales, 2020.