INFANTE DE MARINA PROFESIONAL

SAMUEL QUINTERO AGUDELO (QEPD)

Armada de Colombia

INFANTE DE MARINA PROFESIONAL

SAMUEL QUINTERO AGUDELO (QEPD)

Armada de Colombia

El apoyo
de sus padres

Samuel Quintero Agudelo en el juramento a la bandera en la Infantería de Marina. Fotografía: Luz Mery Agudelo para el CNMH, 2002.

En el seno del hogar conformado por el señor Gentil Quintero y la señora Luz Mery Agudelo nació Samuel el 26 de agosto de 1984, en Bogotá. El señor Gentil, de origen huilense, siendo adolescente llegó a Bogotá en 1980 buscando un mejor futuro y con el tiempo se ubicó como taxista, labor que ha desarrollado casi toda su vida. Conoció a la señora Luz Mery, una enfermera capitalina, con quien se casó y tuvieron tres hijos que sacaron adelante, fruto del trabajo y el esfuerzo de ambos; Samuel era el segundo de ellos.

Este joven rubio de ojos expresivos era la mano derecha de su mamá, la apoyaba comedidamente en las tareas del hogar, era cariñoso y comprensivo, era para ella “su amigo”. También era activo y trabajador, desde joven se preocupó por realizar labores sencillas para ganar algo de dinero, con sus amigos y compañeros era generoso y compartía lo que tenía.

“Para mí Samuel era mi mano derecha, era mi amigo, él decía que yo era su consejera, a veces se ponía rebelde, por allá con la novia, pero él me contaba, entonces, era un niño que aceptaba un consejo…1

Desde sus primeros años Samuel tenía una marcada preocupación por los animales y soñaba con ser veterinario. Sus padres piensan que, si no hubiera sido militar, hubiera sido veterinario. Frecuentemente, entraba perros abandonados a la casa, les daba comida, los bañaba y les quitaba las pulgas. Su padre recuerda, especialmente, una anécdota con un pollo que describe bien el amor de Samuel por los animales:

“En una ocasión yo compré un pollo para comérnoslo y resulta que me dijo: ‘no, papi, no mate ese pollito’, y comenzó a cuidarlo, a jugar todas las noches con él, todas las tardes, venía del colegio…2.

Desde los 14 años Samuel se interesó por ingresar a las Fuerzas Militares, pues veía que esta era una posibilidad para ayudar a sus padres. Se graduó del colegio en el año 2001 y teniendo dieciocho años prestó el servicio militar obligatorio en el Batallón de Infantería de Marina de Coveñas (Sucre) durante 2002 y 2003.

Al terminar el servicio militar quiso continuar su propósito y se vinculó como Infante de Marina profesional en la Base Naval de Cartagena. Posteriormente, en el año 2004 fue asignado a la Fuerza Naval del Sur con sede en Puerto Leguizamo, Putumayo. Para sus padres era un orgullo tener a su hijo en las Fuerzas Militares, pensaban que era un buen trabajo para que Samuel construyera sus sueños, aunque sabían el peligro que corría y lo lejos que estaba de ellos.

Una emboscada
a los sueños

Samuel Quintero Agudelo como Infante de Marina Profesional. Fotografía: Edicson Quintero para el CNMH, 2020.

A la altura del Km 12 del trayecto entre Leguízamo y La Tagua, el vehículo tipo camioneta en que se desplazaba la comisión fue emboscado por el Frente 48 de las extintas FARC-EP con artefactos explosivos improvisados tipo cilindros bomba.

El departamento del Putumayo fue escenario de la presencia de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – FARC-EP desde los años ochenta como áreas de expansión y financiación del grupo ilegal al involucrarse en actividades de narcotráfico. Esta zona del país hizo parte del territorio donde se consolidó el denominado “Bloque Sur”. En la zona del Bajo Putumayo el Frente 48 ejercía una fuerte presencia mediante la regulación y comercialización del cultivo de hoja coca3.

Entre los años de 1998 y 2002, durante el gobierno de Andrés Pastrana, tuvieron asiento las negociaciones de paz con las extintas FARC-EP en el vecino departamento del Caquetá, pero a partir de su rompimiento los frentes guerrilleros se replegaron estratégicamente hacia las zonas contiguas, entre ellas el departamento del Putumayo, que permitía el paso hacia zonas de refugio en la frontera del Ecuador.

Paralelamente, el Plan Colombia implementado desde finales de los años noventa buscó asegurar los territorios del Putumayo, en especial aquellos en los que se encontraban los pozos petroleros que habían sido explotados hasta los años setenta por la compañía Texaco. Acompañado de reformas a las Fuerzas Militares y de Policía se da el resurgimiento de la industria del petróleo por parte de Ecopetrol a mediados del 2000, en medio de un contexto de confrontación con las extintas FARC-EP, quienes tenían el control de los municipios del Bajo Putumayo, entre los que se encuentra Puerto Guzmán, Puerto Asís, Villagarzón y Puerto Leguizamo4.

La Fuerza Naval del Sur de la Armada Nacional de Colombia está ubicada desde mediados del siglo XX en Puerto Leguizamo, Putumayo. Esta hizo parte estratégica del proceso de aseguramiento militar que sobrevino al “Plan Colombia”. En medio de este escenario, uno de los ataques más fuertes recibidos por sus unidades se desarrolló el 23 de marzo de 2005 en la vía que de Puerto Leguizamo conduce al corregimiento de La Tagua.

Esa mañana partió de la Base Naval ARC Leguizamo una comisión compuesta por dos oficiales, tres suboficiales y cinco Infantes de Marina Profesionales que escoltaron a la Juez del Juzgado Penal Militar 104 a una diligencia judicial.

A la altura del Km 12 del trayecto entre Leguizamo y La Tagua, el vehículo tipo camioneta en que se desplazaba la comisión fue emboscado por el Frente 48 de las extintas FARC-EP con artefactos explosivos improvisados tipo cilindros bomba y, posteriormente, quienes estaban reducidos en el suelo fueron asesinados en estado de indefensión con tiros de fusil5, constituyendo homicidio en persona protegida, ambas acciones catalogadas como infracciones al DIH. Un solo tripulante quedó con vida y todos los integrantes de la comisión fallecieron, entre estos Samuel, quien a sus 20 años nada pudo hacer para defenderse de la ferocidad del ataque6.

1. “Para mí Samuel era mi mano derecha, era mi amigo, él decía que yo era su consejera, a veces se ponía rebelde, por allá con la novia, pero él me contaba, entonces, era un niño que aceptaba un consejo, le gustaba mucho trabajar, era un gran ser humano, le dolía lo que le pasara a la gente, él quería…él me decía ‘madre, yo quiero tener mucha, mucha plata para yo ayudar a mucha gente, entonces, eso es algo que pocos jóvenes lo tendrán, lo que él tenía, él se sacaba su cuchara de su boca por dárselo a un compañero, a otra persona, una persona muy cariñosa, mejor dicho, no encuentro que decir de él, porque él era la persona más especial del mundo.” (Luz Mery Agudelo, comunicación personal, 21 de julio de 2021).

2. Transcripción Clip 2: “En una ocasión yo compré un pollo para comérnoslo y resulta que me dijo: ‘no, papi, no mate ese pollito’, y comenzó a cuidarlo, a jugar todas las noches con él, todas las tardes, venía del colegio y se ponía a jugar con él. Un día él estaba de cumpleaños y lo mandé por allá a jugar al parque, a hacer cualquier cosa mientras yo mataba el pollo para hacer el almuerzo, y cuando vino le serví el almuerzo y le serví el pernil de pollo y dijo, ‘ay, este es mi pollo, yo no quiero comer’, y no quiso comer pollo.” (Gentil Quintero, comunicación personal, 21 de julio de 2020).

3. CNMH (2015), Petróleo, coca, despojo territorial y organización social en Putumayo, CNMH, Bogotá, disponible en https://www.centrodememoriahistorica.gov.co/descargas/informes2016/petroleo/petroleo-coca-despojo-territorial.pdf; Fundación Ideas para la Paz (2014) “Conflicto armado en Caquetá y Putumayo y su impacto humanitario”, disponible en http://www.ideaspaz.org/publications/posts/1012, recuperado el 17 de diciembre de 2020.

4. CNMH, Op. Cit.

5. El Tiempo (2005, 24 de marzo) “Once uniformados muertos en el sur”, disponible en https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1643831, recuperado el 30 de abril de 2020.
6. En el hecho también fallecieron los diez integrantes de la Armada Nacional y el Ejército Nacional: Nilton Jalvin Bermúdez (Capitán de corbeta); Laura Rocío Prieto Forero (Juez penal militar, Teniente de fragata); Rubén Alfredo García Acosta (Suboficial segundo); Luis Alexander Jiménez Quintero (Suboficial tercero de IM); Yesid Rojas Lozada (Cabo segundo); Alexander Moscoso Oviedo (Infante de Marina Profesional); Luis Guillermo Morales Buelvas (Infante de Marina Profesional); Luis Rodríguez (Infante de Marina Profesional); Carlos Mario Ceballos González (Infante de Marina Regular).

“Para la muerte de un hijo
no hay palabras”

La carrera de Samuel apenas estaba iniciando y se vio truncada de manera temprana, él quería ascender a los altos rangos militares y ser oficial de la Armada de Colombia. Uno de sus principales propósitos era ayudar y cuidar de sus padres. Samuel murió sin poder cumplirle la promesa a sus padres de regalarles un viaje en crucero cuando se celebrara el aniversario número veinticinco del matrimonio de ellos, para el que sólo faltaban nueve meses. Esta era una muestra de los deseos de Samuel para darles todo a sus padres cuando ellos fueran mayores.

A raíz de la muerte temprana de Samuel, Luz Mery sufrió de depresión que la obligó a tomar medicamentos y su estado de salud se deterioró hasta el punto de que presentó afecciones cardiacas graves que la llevaron a usar marcapasos.

“Fue una noticia que no esperábamos, entonces, mi salud empezó a deteriorarse, estuve con pisquiatría, estuve hospitalizada por depresiones, tuve afecciones coronarias…7.

Samuel apoyaba a su mamá con el emprendimiento de un hogar geriátrico que había iniciado recientemente pagando el arriendo del lugar donde funcionaba y se proyectaba para comprar el predio algún día. Ante su ausencia ella no pudo seguir sosteniendo el negocio familiar.

Gentil guarda una tristeza por la ausencia de su hijo reflejada en las lágrimas que brotan por sus ojos al hablar de él y no encuentra palabras para describir lo que es vivir sin él.

“Lo único que yo he querido tener en mi corazón es el recuerdo, es su amor, es su retrato, aunque él no esté, pero en la memoria de su mamá y de la mía no se ha ido, siempre ha estado ahí.”8.

La familia Quintero Agudelo no soportó seguir viviendo en la casa donde vieron nacer a Samuel y sus hermanos, ya que el dolor de su recuerdo en todos los rincones era insoportable para ellos. Aseguran que Samuel era la alegría del hogar, les dejaba detalles sorpresivos en cualquier espacio de la casa a todos los miembros del hogar. Con el pasar del tiempo la familia se disolvió, los hermanos de Samuel conformaron sus propias familias y Gentil y Luz Mery se separaron.

«Gentil guarda una tristeza por la ausencia de su hijo reflejada en las lágrimas que brotan por sus ojos al hablar de él y no encuentra palabras para describir lo que es vivir sin él.»

Otra oportunidad
para escribir la memoria

En el año 2014, mientras Luz Mery estaba luchando por su vida en un hospital debido a un cambio del marcapasos de urgencia, pensó que si Dios le daba otra oportunidad de vivir quería escribir la historia de su hijo y grabó en su mente todo lo que deseaba contar.

“Yo lo empecé a hacer como unos seis años que yo me encontraba muy enferme ahí en el Hospital Militar, y pensaba todo lo que iba a escribir si Dios me daba la oportunidad de salir de allí nuevamente…9.

Luz Mery Agudelo en uno de sus lugares preferidos para recordar. Fotografía: Edicson Quintero para el CNMH, 2020.

Luz Mery Agudelo se inspira apreciando el retrato de su hijo y escribe sus memorias personales. Fotografía: Edicson Quintero, 2020.

«Luz Mery escribe en secreto, a solas, en el cuarto de su casa o sentada al pie de un árbol, donde nada ni nadie interrumpa sus recuerdos. Quiere dejar por escrito todas las fechas, los días, los detalles de su historia con Samuel, desde que ella estaba embarazada hasta el momento de su partida. Desea que sus cuatro nietos conozcan la historia de aquel joven militar lleno de ilusiones que entregó su vida por el país, al cual ven diariamente en un retrato y preguntan por qué nunca lo conocieron: su tío Samuel. «

7. “Fue una noticia que no esperábamos, entonces, mi salud empezó a deteriorarse, estuve con pisquiatría, estuve hospitalizada por depresiones, tuve afecciones coronarias, también, y así he venido, he venido, he venido, incluso, hace como un mes salí del hospital por una afección cardiaca otra vez, entonces, pues ahí estoy y ahí voy.” (Luz Mery Agudelo, comunicación personal, 21 de julio de 2021).

8. “Lo único que yo he querido tener en mi corazón es el recuerdo, es su amor, es su retrato, aunque él no esté, pero en la memoria de su mamá y de la mía no se ha ido, siempre ha estado ahí.” (Gentil Quintero, comunicación personal, 21 de julio de 2020).

9. “Yo lo empecé a hacer como unos seis años que yo me encontraba muy enferme ahí en el Hospital Militar, y pensaba todo lo que iba a escribir si Dios me daba la oportunidad de salir de allí nuevamente, en mi mente grabé todo lo que iba a escribir. Salí del hospital y unos días antes me compré un cuaderno y un esfero y empecé a escribirlo, ¡duele lo que escribo sobre mi hijo! pero con una alegría de saber que fue un gran personaje y un gran ser humano que no hay otro igual a él, para mí como madre no hay una persona igual. Y ahorita que me encuentro allá en el apartamento me queda más tiempo para escribir y me sale mucho para escribir, yo creo que sería un librito muy gordito lo que escribiría por mi hijo, pero son momentos de mucha tristeza y a veces uno quiere escribir cosas que de pronto no encuentra las palabras para escribirlo, pero ahí vamos con la ayuda de Dios.” (Luz Mery Agudelo, comunicación personal, 21 de julio de 2020).

Una carta
que debo terminar...

Luz Mery quiere aprovechar este espacio para publicar una carta de su puño y letra con la que quiere homenajear a su hijo y contarle a la sociedad lo que significa perder a un hijo en medio de este conflicto armado, que ojalá termine algún día.