SOLDADO PROFESIONAL (R)

EDISON ANGARITA CELIS

Ejército Nacional de Colombia
Club Héroes de Honor

SOLDADO PROFESIONAL (R)

EDISON ANGARITA CELIS

Ejército Nacional de Colombia
Club Héroes de Honor

Conocer
muchos lugares

Conocer muchos lugares

Edison Angarita Celis cuando tenía once años. Fotografía: Edison Angarita Celis para el CNMH, 1998.

Edison nació en el año de 1987 en una zona rural del departamento de Norte de Santander, en el seno de una familia campesina, con su madre como cabeza de hogar. Estudió hasta el grado sexto y se dedicó a colaborar en los trabajos de la finca de sus abuelos, cuidando y ordeñando el ganado o moliendo caña para la panela. Años después, validó hasta el noveno grado estudiando los sábados.

De su juventud, Edison recuerda que, finalizando el mes de noviembre, la feria del pueblo se inauguraba con una maratón en la que le gustaba participar. También, se organizaban competencias de cargar mulas, presentaciones artísticas, entre otras diversiones más. A la feria llegaban personas de muchos lugares aledaños. La feria era patrocinada por Ecopetrol, ya que la empresa ha tenido una subestación de bombeo en el caserío.

Una de las influencias de Edison para entrar al Ejército fue un tío que estaba haciendo la carrera militar. A él le llamaba la atención la manera como su tío portaba el uniforme y el hecho de que viajaba por muchos lugares. Aunque su intención era presentarse al Batallón García Rovira, en Pamplona, Santander, un día fue reclutado como remiso en el Batallón de Saravena, Arauca. Así inició una carrera militar que luego lo llevaría a ser soldado profesional.
“Por un tío que estaba en el Ejército me gustó, me empezó a gustar el Ejército, pues, lo veía y me parecía ufff que elegancia y eso, entonces, quería ir a prestar servicio a una parte que se llama…1.

Tras ser aceptado en la carrera militar, Edison fue enviado durante dos meses a realizar el curso en el Fuerte Militar de Tolemaida, en Melgar, Cundinamarca. Por fin, tenía la oportunidad de viajar a lugares lejanos y esto lo llenaba de mucho entusiasmo y expectativa; sin embargo, no era fácil el entrenamiento físico o encontrarse lejos de la familia sin posibilidad de recibir visitas de ellos.

Al finalizar el entrenamiento, lo trasladaron a Corozal, Sucre y de allí a los Montes de María. Esta fue la primera salida a realizar operaciones de área, y fue la zona más difícil que conoció en su carrera, pues se enfrentaron a diversos grupos armados y, en algunos casos, la relación con las comunidades no era la mejor. En el año 2008, estuvo unos meses en Barranquilla realizando el curso de guía canino y, al finalizarlo, fue trasladado junto a su Batallón BCG N.° 99 a Colombia, Huila.

Edison Angarita Celis como soldado profesional del Ejército Nacional. Fotografía: Edison Angarita Celis para el CNMH, 2007.

1. “Por un tío que estaba en el Ejército me gustó, me empezó a gustar el Ejército, pues, lo veía y me parecía ufff que elegancia y eso, entonces, quería ir a prestar servicio a una parte que se llama, en Pamplona, un batallón que se llama García Rovira, quería salir, no prestar en la zona sino salir, pero desafortunadamente no alcancé a cumplir ese sueño de salir a prestar afuera, sino que ahí había un batallón que era P1 y me agarraron ahí, en una pequeña batida y me llevaron para Saravena, a prestar en la sede que tenían en Saravena, Arauca y volví a estar en una parte que se llama Cubará, que es Boyacá, es intermedio entre Saravena y Norte de Santander, cerca al pueblo, ósea, no era que no quisiera ir sino que no quería era ir ahí cerquita, pero bueno, me tocó ahí. Ahí paso los siguientes dieciocho meses entre Saravena, esa parte de Cubará y partes de Norte de Santander prestando mi servicio militar y cuando ya culmino que eso fue de inicios de 2005 a enero de 2007 ahí ya hago papeles o carpeta para seguir como soldado profesional en Saravena y Arauca, Arauca.” (comunicación personal, Edison Angarita Celis, 11 de noviembre de 2020).

El infortunio
en tierras lejanas

El 10 de diciembre de 2008, mientras realizaba un patrullaje de control y registro, Edison pisó una mina antipersonal que había sido instalada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que afectó su pierna derecha. Fue llevado de inmediato en helicóptero a la ciudad de Neiva donde le prestaron los primeros auxilios y luego fue trasladado en ambulancia hasta el Hospital Militar en Bogotá donde le practicaron la amputación.
“Para un 10 de diciembre del 2008 me sucede lo de la pierna y caigo en una mina antipersonal, igual, ejerciendo control de área y, también, digamos que era como un estilo de corredor, entonces…2.

Su madre viajó de inmediato desde Norte de Santander a Bogotá para acompañarlo, pero, ante la falta de recursos, tuvo que regresar ocho días después. A pesar del poco tiempo, este fue el apoyo más importante para Edison, el cual le ayudó a subir el ánimo.

El departamento del Huila, especialmente los municipios de la zona limítrofe con los departamentos de Caquetá y Meta, donde sucedió el hecho que afectó a Edison, fueron áreas de repliegue de las FARC posterior al rompimiento de los diálogos de paz de la Zona de Distensión desde 2001. Las operaciones militares de la Fuerza Pública como JM, Libertad o el Plan Patriota generaron un cambio en la estrategia de acción de las FARC y, en el caso particular del Huila, concentró sus unidades en el norte del departamento, en municipios como Colombia, Baraya, Tello y Villavieja, así como en el piedemonte amazónico.3

En esta zona del norte del Huila, operó el Frente 17 de las FARC, que fue el mayor impulsor de la instalación de minas antipersona para intentar detener el avance de las tropas. Aunque Huila no se encuentra entre los departamentos con mayor afectación por minas antipersonales y municiones sin explotar4, estas produjeron un doloroso registro de víctimas de la Fuerza Pública y civiles, tal como le sucedió a Edison.

Entre los años de 1985 y 2017, el Observatorio de Memoria y Conflicto documentó 224 víctimas de minas antipersonal en el departamento del Huila, de las cuales 28 ocurrieron en el municipio Colombia, lo que representa cerca del 12 % del total. El año 2008 fue el de mayor afectación con 32 víctimas en el departamento, de las cuales 15 fueron en Colombia. A partir de este año, se presentó un incremento inusitado de víctimas de minas antipersonal en el departamento del Huila respecto a los años anteriores, y se mantuvo en niveles históricamente altos, por lo menos hasta el año 2012. En solo estos cinco años, ocurrió el 58 % del total de víctimas de minas antipersonal de todo el periodo analizado de más de treinta años.

2. “Para un 10 de diciembre del 2008 me sucede lo de la pierna y caigo en una mina antipersonal, igual, ejerciendo control de área y, también, digamos que era como un estilo de corredor, entonces, tratando de que no hubiera movilización por ahí, alguna movilización, y como a las cinco y diez de la tarde, después de un día de registro y control, uniéndome al grueso de la tropa que por ser guía canino en la mañana, pues, había registrado y todo, entonces, habíamos dejado equipos atrás y todo, y cuando ya no hubo como más registro ese día, vino, aseguraron como la zona y nos regresamos con unos compañeros, con unos lanzas, a recoger los equipos y cuando nos unimos al grueso como tal es donde nos habían colocado, o decían, no, parte, pues, ya porque de todos modos eso se lo cuentan a uno después de que ya está herido, de que mientras dejamos como ese espacio entre los que ya aseguraron el lugar pasaron a mirar, pero cuando ven el puntero de los compañeros que estábamos pegándonos al resto de tropa dejan de colocar minas y solo alcanzaron a colocar (una), pero yo no iba de puntero, yo iba como en cuarto lugar y soy yo el que la piso y caigo en ese minado.” (comunicación personal, Edison Angarita Celis, 11 de noviembre de 2020).

 

3. PNUD-ASDI (2010) Huila: análisis de la conflictividad, disponible en https://info.undp.org/docs/pdc/Documents/COL/00058220_Analisis%20de%20conflictividad%20Huila%20PDF.pdf, recuperado el 6 de diciembre de 2020.

 

4. Programa Presidencial de Acción Integral Contra las Minas Antipersonal (2008) Política Nacional de Acción Integral Contra las Minas Antipersonal, disponible en http://www.accioncontraminas.gov.co/Documents/Politica_Nacional_Accion_Integral_contra_Minas_Antipersonal.pdf, recuperado el 6 de diciembre de 2020.

Una salida
inesperada

Desde el mismo instante del percance con la mina, Edison sentía incertidumbre sobre cómo iba a ser el resto de su vida andando en muletas. Pasó cinco días hospitalizado y fue llevado al Batallón de Sanidad Militar para iniciar su rehabilitación con el apoyo de psicólogos, fisioterapeutas, médicos, entre otros. Encontrarse con otros compañeros que tenían avanzado su proceso fue para Edison señal de esperanza de que podía volver a caminar y desenvolverse por su propia cuenta. A los tres meses, le entregaron su prótesis.
Aunque su intención era continuar en el Ejército, hacia el mes de agosto del mismo año, Edison obtuvo un permiso para salir del Batallón de Sanidad Militar y viajó a visitar a su familia al pueblo natal, pero pasó por alto realizar un trámite administrativo para notificar a la institución que su decisión era continuar en las filas luego de que había tenido la junta médica y fue declarado apto con reubicación. Al regresar del viaje, se llevó la sorpresa de que había sido dado de baja y ya no hacía parte del Ejército Nacional. Intentó revertir esa decisión, pero ya era tarde para él. Pasó un tiempo en que no sabía qué hacer.
Por otro lado, Edison se enfrentaba a aceptarse en su nueva condición, pero, al principio, le daba pena que los demás lo vieran con la prótesis, razón por la cual no usaba bermudas, no iba a piscinas o se frustraba por cansarse al caminar. Se tardó un tiempo prolongado en aceptar su condición en público.
“Empiezo a caminarla, a dar los primeros pasos, como a sentir otra vez, no de una manera fácil, pero pues, de todos modos, se puede uno apoyar en sus dos pies, así sea con una prótesis…5.

Reemprender
el camino

Uno de los caminos que una persona en la situación de Edison puede tomar es la de regresar a los primeros años de vida y retomar los proyectos que tenía. En su caso, culminó los estudios de secundaria, hizo un curso técnico y se enfocó en buscar nuevos trabajos. A su vez, esto fue dando paso a proyectos familiares que son importantes en el proceso de reafirmación personal.
“Ya después de un tiempo para acá dije: bueno, yo tenía noveno, entonces, voy a sacar décimo y el once, a ser bachiller. Después, decidí por hobbie, más que por desarrollarlo, hacer un técnico en mantenimiento de redes eléctricas…6.

Edison antes del inicio de un partido con el equipo del Club Héroes de Honor. Fotografía: Edison Angarita Celis para el CNMH, 2018.

“Llego y los veo, están jugando, están corriendo, están recochando y eso no lo había hecho, bakano, ‘en el momento ni le pego al balón así de quieto pero me gustó lo que vi y yo me quiero integrar…7.

Edison Angarita Celis como parte del Club Héroes de Honor. Fotografía: Edison Angarita Celis para el CNMH, 2018.

A través de una publicación en redes sociales de la doctora del Batallón de Sanidad, Edison conoció el Club Héroes de Honor. Se sorprendió al saber que se trataba de un equipo de amputados jugando, así que se comunicó para pedir información; el líder lo invitó al entrenamiento y un día convidó a un amigo para ir a probar, a pesar de que el fútbol nunca fue su deporte favorito.

Estar en el Club Héroes de Honor le sirvió a Edison para dejar atrás la pena de tener una prótesis. Al presentarse en partidos de exhibición y tratar de llevar un mensaje de resiliencia y resistencia a la sociedad, terminó por reafirmar su condición de amputado y ya muestra su prótesis con orgullo.

Edison se radicó en Bogotá definitivamente, primero como una medida práctica ante cualquier eventualidad que sucediera con la prótesis ya que, en las zonas rurales, de donde es oriundo, no existen instituciones que le puedan asistir. En segundo lugar, no quiere estar lejos de su hija.

Edison no dejó atrás esa motivación de emprender el camino para buscar lugares lejanos, la cual lo llevó a ser parte del Ejército. De manera frecuente, sale a practicar el senderismo o le gusta participar en maratones en distintas ciudades, lo cual hacía de joven. Estas prácticas también le han permitido cambiar la imagen que pensaba que otros podían tener de él y darse cuenta de sus fortalezas.

“Me pasó un anécdota, creo que fue en la Maratón de Medellín, que solo eran cinco kilómetros y en el segundo kilómetro me alcanzó una persona y se me quedó y volvió y me alcanzó, en esas me dijo…8.

Ha conocido muchos sitios, ha regresado a otros que conoció cuando era niño y tiene una larga lista por descubrir, como la Amazonía y Caño Cristales, porque dice que en su país “lugares es lo que hay”.

Edison Angarita Celis en un paseo familiar a una cascada de la región donde es oriundo. Fotografía: Edison Angarita Celis para el CNMH, 2019.

5. “Empiezo a caminarla, a dar los primeros pasos, como a sentir otra vez, no de una manera fácil, pero pues, de todos modos, se puede uno apoyar en sus dos pies, así sea con una prótesis, ya se siente un pequeño respiro, otro pequeño aire mejor de lo que era estar en bastones o en muletas.” (Edison Angarita Celis, comunicación personal, 24 de noviembre de 2020).

 

6. “Ya después de un tiempo para acá dije: bueno, yo tenía noveno, entonces, voy a sacar décimo y el once, a ser bachiller. Después, decidí por hobbie, más que por desarrollarlo, hacer un técnico en mantenimiento de redes eléctricas, como para tener algo de conocimiento, que me gustaba, ya como a mediados del 2011 con una novia que tenía decidimos hacer un hogar, irnos a convivir y estando con ella ingresé a trabajar en Indumil, es la primera empresa con que trabajo un tiempo como operador de maquinaria.” (Edison Angarita Celis, comunicación personal, 24 de noviembre de 2020).

 

7. “Llego y los veo, están jugando, están corriendo, están recochando y eso no lo había hecho, bakano, ‘en el momento ni le pego al balón así de quieto pero me gustó lo que vi y yo me quiero integrar, voy a seguir acá con el Club y voy a hacer el esfuerzo’, y empecé a asistir periódicamente hasta que ya me hicieron parte del Club como tal, y ya digamos que yo en un tiempo estaba como de 98 kilos [de peso] algo así, ya cuando fui al club no estaba de ese grado, estaba como en 88 [kilos] pero igual estaba arriba de mi peso, más o menos, entonces, estando en el club me dio más ánimo de ponerme más y más en forma y en la actualidad lo estoy, estoy satisfecho cómo estoy físicamente de nuevo y que, digamos, yo cuando estaba bien lo veía [el fútbol] pero no lo practicaba, no jugaba micro ni fútbol ni nada y, pues, aquí me costó aprender futbol cinco, a correr, a dar pases, a soltarme, pero bueno, en la actualidad no es que juegue uf, pero si, ya me defiendo, no soy delantero, soy defensa, pero bueno, ahí hago aunque sea estorbo bastante” (Edison Angarita Celis, comunicación personal, 24 de noviembre de 2020).

 

8. “Me pasó un anécdota, creo que fue en la Maratón de Medellín, que solo eran cinco kilómetros y en el segundo kilómetro me alcanzó una persona y se me quedó y volvió y me alcanzó, en esas me dijo, ‘no, cómo me le voy a quedar, si tú puedes yo debo llegar y voy a llegar contigo, no me puedo quedar, tú estás como estás y yo estoy mejor y cómo así que me voy quedando’, y volvía y se quedaba y volvía y me alcanzaba, como trataba de pasarme volvía y se quedaba, hasta cuando faltaban como un kilómetro no lo volví a ver, siempre se me quedó; se estaba dando moral él conmigo” (Edison Angarita Celis, comunicación personal, 24 de noviembre de 2020).