Tableros conmemorativos

Los tableros conmemorativos tienen como objetivo dignificar las memorias de las víctimas que ha dejado el conflicto armado colombiano, como una invitación a recordarles y hacer un llamado a la no repetición.

El contenido de estos tableros estará mediado por diferentes fechas que conmemoran y honran  a las víctimas de los diferentes hechos victimizantes.

Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada

La esperanza nunca desaparece

 Por 
Harold García Martínez
Equipo Estrategia de Iniciativas de Memoria Histórica

El 30 de agosto de 1982 fue declarado Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada. Según el más reciente informe de la Comisión de la Verdad, en Colombia hay, entre 1985 y 2016, alrededor de 121.768 personas víctimas de este flagelo (pueden ser más, afirma el ente de esclarecimiento). Por otro lado, el Observatorio de Memoria y Conflicto del CNMH habla de 80.742. Ambas cifras muestran la deshumanización del conflicto. 

Cuando nos referimos a las atrocidades de la guerra, las palabras, en ocasiones, se quedan escasas y nos limitamos, en silencio, a ver imágenes que nos corroboren lo narrado. En el caso del holocausto nazi, tenemos grabados los retratos de las personas judías martirizadas con sus pijamas a rayas, que se volvieron un referente de muerte, con sus rostros famélicos y cuerpos acabados, encerrados en unos campos de descomposición humana. 

En el caso colombiano, los referentes visuales pasan, por ejemplo, de los asesinatos de líderes y candidatos presidenciales, como de Gaitán a Álvaro Gómez. Se tienen los fragmentos deshumanizantes de los soldados secuestrados por las FARC-EP en celdas improvisadas con alambres de púas y expuestos como modelos de la crueldad ante las cámaras. Y, sobre todo, los cuerpos asesinados, por todos los actores armados, cubiertos con mantas blancas que hacían sus apariciones cada día en las páginas de los periódicos. Pero, ¿qué imágenes existen sobre las víctimas de desaparición forzada? ¿Qué referentes tenemos sobre este atroz hecho de crueldad en el conflicto armado colombiano?

Desde su creación como Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), una de las tareas de la entidad ha sido promover espacios de encuentros e investigaciones alrededor de la desaparición forzada. En 2016, se presentó el informe “Hasta encontrarlos: El drama de la desaparición forzada en Colombia”, el cual reveló que entre 1970 y 2015 se registraron 60.630 personas desaparecidas forzosamente en el país. El Observatorio de Memoria y Conflicto (OMC) del CNMH no ha dejado que su registro se limite a esa fecha y actualmente ha recopilado 80.742 víctimas de este flagelo.

En el trabajo de acompañamiento que ha realizado la institución a las organizaciones de víctimas de desaparición forzada, es constante ver las imágenes de fotografías con las caras de los familiares desaparecidos, en plantones y espacios públicos, que traen al presente ese ser que ya no está. 

“Las galerías de memoria que se exhiben en el espacio público con los rostros de personas desaparecidas o asesinadas han sido una de las expresiones más características de la memoria en Colombia. Son ejercicios que se hacen para denunciar y exigir justicia y, tradicionalmente, han estado asociadas a organizaciones de derechos humanos que posicionaron una estética particular. Sin embargo, justamente ellas mismas han reflexionado sobre el hecho de que, cuando se piensa en las galerías de memoria, estas se asocian con cierto tipo de fotografías, con ciertos modos de disposición en el espacio, al tiempo que con ciertos discursos y reivindicaciones, que a fuerza de repetirse se han hecho tan comunes que acaban por hacerse invisibles a los ojos de los transeúntes”, dice el libro Memorias que germinan, del CNMH.

Como parte de la conmemoración de esta fecha en Colombia, compartiremos las iniciativas de memoria de diferentes organizaciones de víctimas, que han caminado durante décadas exigiendo justicia y verdad por lo que sucedió con sus seres desaparecidos, y que se han convertido en el referente visual de la desaparición forzada en Colombia, pero que a diferencia de los hechos enmarcados anteriormente, son la imagen de la fuerza, la lucha, la esperanza y la vida que se desapareció y renació representada en su mayoría por mujeres.  

Desde la Estrategia de Iniciativas de Memoria Histórica del CNMH existe un registro de 622 procesos de memoria impulsados desde la sociedad civil y donde se visibiliza la desaparición forzada, pasando por el teatro, los documentales, la música, pinturas y demás expresiones artísticas. El acompañamiento realizado a varias de estas organizaciones se puede observar en el Visor Público del Registro de Acciones e Iniciativas de Memoria Histórica, donde se explican las metodologías de trabajo y los objetivos de los mismos: una herramienta que reúne las diferentes iniciativas y acciones de reconstrucción de memoria de las víctimas del país. 

Compartimos con nuestros lectores algunas de ellas:

 

«Alargando el tiempo. Madres unidas por el dolor y la esperanza buscando a personas dadas por desaparecidas»

La Asociación Caminos de Esperanza – Madres de la Candelaria es una organización compuesta en su mayoría por mujeres que buscan a más de 2.000 personas, que entre familiares, amigos y amigas, registra la organización como dadas por desaparecidas en el marco del conflicto armado interno. 

En 2019, las integrantes de Caminos de Esperanza, junto al Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), realizaron un proceso de sistematización de las dos décadas de esta Asociación, del que resultó un documental y un libro de collage en homenaje a las víctimas de desaparición forzada.

El documental y el librillo son los productos principales del acompañamiento a la Iniciativa de Memoria Histórica (IMH) a la Asociación Caminos de Esperanza-Madres de la Candelaria y tuvo como objetivo documentar los veinte años de la organización, que se cumplieron el 19 de marzo de 2019. Contiene testimonios de las integrantes en torno a lo que ha significado la desaparición forzada de sus familiares, su búsqueda, la espera, el proceso organizativo, los procesos de memoria y las estrategias de resistencia de las Madres.

 

Abre las puertas de la memoria

Un micrositio de memoria impulsado por el Comité por la Defensa de los DDHH (CPDH) y el Movice, capítulo Caldas, donde visibilizan las historias de vida de militantes de izquierda asesinados y desaparecidos a raíz de su pensamiento político. El trabajo implicó generar o recomponer relaciones de confianza y explorar dimensiones que suelen ser poco destacadas cuando se trata de líderes de izquierda, que parecen seres únicamente dedicados al activismo, sin vida personal. Ese “abrir las puertas” se convirtió en una metáfora para el proceso en sí, pues efectivamente el ejercicio generó reflexiones internas en la organización sobre su quehacer, sobre el sentido de las galerías y sobre sus relaciones con los familiares de las víctimas y la efectividad y alcance del mensaje.

 

«Galería viva», de Agroarte

«Galería viva» es un proceso artístico, de investigación y de resignificación del territorio en Medellín, que buscó activar el Cementerio de la América en San Javier como centralidad barrial e hito urbano que narra la historia del sector, las vivencias y dolores frente a las manifestaciones urbanas de la violencia. Como galería, permite comunicar mediante las prácticas alternativas de muralismo y siembra, la historia social del sector, construida a partir de la indagación histórica y la memoria comunitaria. En este punto se exhiben exposiciones de arte contextual creadas con jóvenes y adultos del barrio San Javier, que visibilicen personas ausentes –y, con ello, sus historias y memorias del barrio– personas cuyos cuerpos reposan en el cementerio, o personas desaparecidas en la comuna.

Estos son algunos de los procesos en los que hemos acompañado a grupos de víctimas para la consolidación de productos de memoria, dándole un rostro al flagelo de la desaparición forzada, los cuales buscan reparar simbólicamente a los familiares de las víctimas de este atroz hecho, quienes, en su mayoría, aún esperan a su familiar, o por lo menos conocer la verdad de su destino.

Desde la Estrategia de Iniciativas de Memoria Histórica, en colaboración con el Observatorio de Memoria y Conflicto, y con el apoyo de las autoridades territoriales y diferentes actores de la sociedad, se han identificado muchos procesos que mantienen viva la memoria de los desaparecidos en Colombia. Con el fin de reivindicar los ejercicios de búsqueda de sus seres queridos y de reparación simbólica que han venido adelantando las comunidades, y así contribuir con el deber de memoria del Estado, se realizó la recopilación de estos procesos, los cuales se pueden conocer en el siguiente tablero de datos. Aquí se presenta un consolidado de las iniciativas y/o acciones de memoria realizadas en el territorio nacional en torno a esta temática, así como la cantidad de víctimas de desaparición forzada registradas por el Observatorio hasta el momento: 

Nota metodológica: El Sistema de Información de Eventos de Violencia del Conflicto Armado Colombiano- SIEVCAC documenta casos y víctimas directas o que sufrieron en carne propia el hecho victimizante. Adicionalmente, y en reconocimiento al trabajo institucional del Sistema de Información de Población Desplazada (SIPOD), asumido por el Registro Único de Víctimas (RUV), no se documenta el Desplazamiento Forzado. El corte de la información es: 30 de septiembre 2023.